El vino no entiende de edades, sino de gente que lo disfruta. Y para muestra, un botón: el Bierzo más fresco y la marca más joven de la bodega. Vinos de calidad para todos los públicos.
Cuando te gusta el vino, vivir el proceso de elaboración “desde dentro” es todo un regalo.
Nuestra bodega en Molinaseca, declarado uno de los pueblos mas bonitos de España y en pleno Camino de Santiago, te ofrece mucho más que una cata.
Visita nuestra viña didáctica, donde te explicamos todas las variedades de uvas de la comarca.
Disfruta de una visita guiada a todas las instalaciones de nuestra bodega, con explicaciones detalladas.
Elige la cata que prefieras para aprender de nuestros vinos mientras los saboreas en la bodega.
Puedes venir a visitarnos todos lo meses del año excepto en septiembre, época de vendimia en horario de lunes a domingo a las 12 por la mañana o a las 18 h por la tarde.
Bodega dogfriendly, los de cuatro patas son bienvenidos.
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Es una experiencia para amantes de los auténtico y verdaderos disfrutones. En el encantador pueblo de Rimor, rodeado de viñedos y cerezos os recibimos para mostraros nuestros paisajes y compartir con vosotros nuestra esencia, sin aditivos, pero con fundamento.
Descubre la experiencia del vino en su lugar de origen, todo un mundo de sensaciones. Déjate llevar por tus sentidos. Descubre los secretos que encierra la enología y siente la caricia de la naturaleza en un entorno paradisíaco mientras disfrutas de los mejores vinos en su lugar de origen. Organiza una jornada inolvidable visitando la Finca Hoya de Cadenas, un mundo repleto de sensaciones.
A través de una visita guiada de aproximadamente 90 minutos de duración, podrás realizar un recorrido completo por la bodega para disfrutar de un lugar excepcional, además podrás catar sus vinos acompañados de una tabla quesos y embutidos ibéricos
La experiencia “Cómic entre vinos” invita a descubrir el vínculo entre el vino y el cómic desde su concepción, ya que la palabra viñeta tiene su origen en la palabra francesa “vignette”, nombre con el que se conocía a los adornos en forma de hojas de vid, sarmientos o racimos de uva con las que se decoraban las imágenes de los libros. Con el tiempo pasó a llamarse viñetas a cada uno de los recuadros que componían una historieta.